Es un mito que se hayan extinguido o que nunca existieron. No son otras que las que ahora educadamente llamamos "adultas en plenitud", pero peores. Éstas no sólo constituyen un peligro tras el volante y en la cola del súper. Que no te engañen con sus encantos, pues pueden hacerte mucho mal. Como le pasó a Luke quien, atontado como estaba por el cariño hacia su abuela, jamás imaginó que mujeres con esa apariencia de indudable bondad pudieran querer lastimar a nadie, mucho menos a los niños. Pero lean con atención: ¡los niños son su principal presa!
No se pierdan este libro de Roald Dahl (es más, a ver si su abuela se atreve a leérselos), salen muchas brujas que parecen viejitas, viejitas que bien podrían ser brujas (pero no todas lo son), niños (malcriados y otros curiosos) y algunos memorables ratones.
No digo más, conozcan la historia por ustedes mismos. Si les gusta y sobreviven al espanto, busquen la película. Sí, ya sé, salió antes de que muchos de ustedes nacieran, pero ese no es mi problema.
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sábado, 3 de abril de 2010
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